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Perfumes: ¿por qué tu cerebro prefiere unas notas y no otras?

¿Por qué amamos ciertos perfumes y otros no los soportamos?

Algunas personas adoran los aromas cítricos, mientras que otras no pueden resistirse a las fragancias chipre. ¿De qué depende esta preferencia? ¡Vamos a descubrirlo!

Imagina que tienes un temporizador que inunda tu casa con el olor a café a las 7 de la mañana. ¿No te levantarías enseguida? El olfato tiene el poder de generar emociones de inmediato, ya que es el único sentido que no pasa por filtros en el cerebro, ¡actúa directo y rápido!

Se ha hablado mucho sobre cómo los perfumes pueden reflejar tu personalidad, o qué fragancias van mejor con tu signo zodiacal. Pero esta vez queremos ir más allá y explorar cómo funciona nuestro cerebro cuando se trata de aromas. ¿Sabes por qué algunas notas nos hacen sentir bien y otras nos desagradan?

Los expertos dicen que esto también aplica a las personas: cuando alguien te "encaja", tu olfato ya lo ha detectado antes de que lo pienses. ¡Es increíble lo rápido que funciona! Y aunque a veces asociamos olores con recuerdos, no todo se trata de la memoria.

¿Qué hace especial a un perfume?

Además de hacer que tu baño huela genial o imitar la fragancia de una celebridad, los perfumes tienen la capacidad de volverse "universales". Algunas fragancias logran conquistar a casi todo el mundo. ¿Cómo lo hacen? Puede ser que usen notas que nos gustan a todos o simplemente porque se ponen de moda. Además, ahora lo último es el layering, o mezclar perfumes para crear tu aroma personalizado.

El olfato, el sentido más rápido

Según el neurocientífico Álvaro Ruiz-García, a nuestro cerebro le gusta predecir las cosas y sentirse en control. En cuanto a nuestros gustos por ciertos perfumes, la mitad de ellos son genéticos, pero el resto los adquirimos a lo largo de la vida. Así que, aunque hay olores que aprendemos a amar, el entorno también juega un papel importante.

¿Es todo genética?

Daniel Figuero, embajador de Fragancias Dior, cree que además de la memoria olfativa, la genética influye mucho en nuestras preferencias. Según él, hay tres factores que determinan si nos gusta un aroma:

  1. El contexto: No es lo mismo oler a rosas en una perfumería que en una agencia de viajes.
  2. Cambios en la emoción: No hueles igual a tu pareja al inicio de la relación que después de varios años.
  3. La fisiología: Nuestro sentido del olfato cambia con el tiempo, el estrés e incluso con la postura.

Las hormonas también influyen

José Sánchez, experto en neurociencia, explica que el olfato está conectado con partes del cerebro que manejan nuestras emociones y recuerdos. Por eso, los olores pueden evocar momentos del pasado. También influyen las hormonas: por ejemplo, durante el embarazo, algunas mujeres no soportan ciertos aromas. El estrés también puede alterar nuestro sentido del olfato.

Otro dato curioso es que hay una parte del cerebro llamada ínsula, que está muy conectada con las sensaciones corporales. Si algo huele mal, nuestro cuerpo reacciona de manera visceral, como cuando un alimento está en mal estado.

Un consejo para terminar

Y si estás buscando el perfume de tus sueños, ¡cuidado! No frotes las muñecas después de aplicar perfume. Al hacerlo, podés alterar las moléculas y cambiar el olor. Solo aplicalo y deja que haga su magia.  


Nota original: COSMOPOLITAN
Adaptación: locaxlosaromas



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